Dover Arms Pub
Dover Arms Pub 21:15 pm
Una noche rutinaria: la barra llena de japoneses, los señores del hockey en la mesa grande emocionados con lo que pasa en la TV, la parejita gay en la mesa de la esquina y el viejito que siempre se sienta solo mirando feo a la gente que entra al bar. En medio de esta escena. Dos mexicanos carcajeándose en la mesa que da a la ventana.
Estabámos cenando fish n´ chips y un tarro de cerveza como se debe de hacer en todo pub inglés que se de a respetar.
En eso un viejito que estaba sentado al lado nuestro se metió en nuestra conversación y comenzó a platicarnos que él era de Praga.
-My name is Paul... PABLO for you guys !
Después de pasar por tres temas clave; Kafa, Kundera y las mujeres checoslovacas, un sonido particularmente molesto invadió nuestros oidos.
Era el teléfono público al final de pasillo.
Sonaba y sonaba sin parar, ¿Quién llamabé? No lo se, pero lo hacía con tanta insistencia que finalmente la mesera se acercó a contestar.
Colgaron, volvimos a nuestra conversación pero ahora se centró solamente en las mujeres checolslovacas. después de un par de bromas sobre las diferencias interculturales el teléfono volvió a sonar...
Nuevamente la mesera encaminó sus pasos al teléfono, pero cuando levantó el auricular solo escuchó el tono de ocupado.
Colgó.
A los pocos minutos volvió a sonar el telefono. Noté que algunas personas en las mesas circunvecinas también estaban intrigados por saber quién llamaba.
La mesera iba nuevamente rumbo al teléfono cuando este dejó de sonar.
Pedimos la cuenta, cuando la puerta se cerraba tras de mi alcancé a escuchar que el telefono volvía a sonar...
¿Quién estaría llamando?
Tal vez el mundo nunca lo sabrá.
Una noche rutinaria: la barra llena de japoneses, los señores del hockey en la mesa grande emocionados con lo que pasa en la TV, la parejita gay en la mesa de la esquina y el viejito que siempre se sienta solo mirando feo a la gente que entra al bar. En medio de esta escena. Dos mexicanos carcajeándose en la mesa que da a la ventana.
Estabámos cenando fish n´ chips y un tarro de cerveza como se debe de hacer en todo pub inglés que se de a respetar.
En eso un viejito que estaba sentado al lado nuestro se metió en nuestra conversación y comenzó a platicarnos que él era de Praga.
-My name is Paul... PABLO for you guys !
Después de pasar por tres temas clave; Kafa, Kundera y las mujeres checoslovacas, un sonido particularmente molesto invadió nuestros oidos.
Era el teléfono público al final de pasillo.
Sonaba y sonaba sin parar, ¿Quién llamabé? No lo se, pero lo hacía con tanta insistencia que finalmente la mesera se acercó a contestar.
Colgaron, volvimos a nuestra conversación pero ahora se centró solamente en las mujeres checolslovacas. después de un par de bromas sobre las diferencias interculturales el teléfono volvió a sonar...
Nuevamente la mesera encaminó sus pasos al teléfono, pero cuando levantó el auricular solo escuchó el tono de ocupado.
Colgó.
A los pocos minutos volvió a sonar el telefono. Noté que algunas personas en las mesas circunvecinas también estaban intrigados por saber quién llamaba.
La mesera iba nuevamente rumbo al teléfono cuando este dejó de sonar.
Pedimos la cuenta, cuando la puerta se cerraba tras de mi alcancé a escuchar que el telefono volvía a sonar...
¿Quién estaría llamando?
Tal vez el mundo nunca lo sabrá.

1 Comments:
igual era número equivocado...o era algún admirador secreto de la mesera
saludos otravez señor!!
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